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miércoles, 9 de enero de 2013

EL NUMERO TRECE.





Estefanía, parecía feliz, estaba desde hacía diez años casada con Francisco, tenían un precioso hijo. Trabajaba en una fábrica de conservas y tenía una linda casa, una familia y amigos que la adoraban.
Ese día era uno más para ella, llevaba pensando hacia muchos meses su situación y pensó que este día, 13 de enero, sería el perfecto, para realizar su dura decisión.

De repente, todo, estaba a oscuras, Estefanía, sentía un malestar en general, no veía nada, pero lo sentía todo.
Estaba tumbada, atada de pies y manos, sus intentos por soltarse eran en vano.
De repente, notó como unas gotas de un líquido frío, rozaban su rostro, las gotas caían una a una, bajaban por sus mejillas, hasta llegar al interior de su oído y por su cuello.
Su cuerpo estaba frío, su piel con carne de gallina, no tenía ropa, sus músculos se iban agarrotando, su cuerpo entero tiritaba, notó como algo le empezaba a pinchar, parecían como pequeños cristales, como agujas, se quedaban clavadas en sus ojos, por todo el pecho, por los brazos, las piernas...
De repente perdió el conocimiento, no se imaginaba el tiempo que estuvo dormida. Cuando empezó a notar algo, su respiración era relajada, constante, ya no tenía frío, estaba vestida, tumbada en algo blandito, no podía aún abrir los ojos, pero oía todo, un pi pi pi constante, murmullos de personas a su lado.
Alguien le tocaba de vez en cuando, le tocaban su cara, unos dedos se deslizaban por su largo pelo, sentía como le besaban.
No entendía ni recordaba nada, pero sentía una tranquilidad, una relajación que creía que jamás había notado.
Escuchaba como todos se preocupaban por su estado, todos se preguntaban el porqué de querer suicidarse, todos pensaban que era feliz, todos la veían siempre alegre, pero nadie sabía de su tristeza interior, de lo que estaba pasando, de su situación en general.
Pasaron las semanas y salió del hospital, estuvo en coma dos meses, su recuperación fue buena, sus cicatrices poco a poco desaparecían, pero su corazón aún no estaba curado.
Francisco jamás le pregunto nada, jamás hablaron del tema, su relación continuo siendo la misma, malos modales, malas contestaciones, insultos, maltrato psicológico en general, ella se sentía menospreciada, humillada, había llegado a ser la persona más feliz, a la persona más triste y solitaria del mundo.

Una tarde de domingo, Estefanía, decidió llamar a Lucía, su mejor amiga, para tomar un café, para hablar, reír, disfrutar, para intentar olvidar el pasado y el presente y para darle un regalo muy especial, a la persona que más le había ayudado en esta vida, llena de sufrimiento.
El regalo era un libro, a Lucía le gustaba leer, y Estefanía lo sabía. Después de pasar una genial tarde, se despidieron. Estefanía le dio a Lucía un abrazo muy fuerte y muchos besos, parecía que jamás se iban a volver a ver, pero el destino les uniría de tal manera, que ninguna de las dos se lo podían imaginar.

Lucía llego a casa, se duchó, se puso su pijama gordo, y cenó no la apetecía ver la TV así que decidió empezar a leer el libro que su amiga le había regalado.
Abrió la primera página y leyó unas letras que decían... Vete a la página, 13.
Lucía, sonrío, e hizo caso al mensaje, al llegar a la página 13, encontró un folio doblado por la mitad, lo abrió y empezó a leer.
Hola Lucía, agradecerte todo lo que me has dado en esta vida, tu sabes lo que ha sido mi vida, y creo que no merece la pena darte ninguna explicación, sólo te pido que cuides de mi hijo, y seas feliz con Francisco.

En la nota no ponía nada más, dio la vuelta al folio, miro entre las demás páginas del libro y no encontró nada.

Lucía se quedó en blanco, atónita, por su mente le pasaban mil pensamientos, no podía creer, que su amiga del alma, supiera la verdad, y que jamás se lo hubiera reprochado. Llamó inmediatamente a Francisco, él le contesto: Por fin ya somos libres,
Lucía no supo que contestar, colgó el teléfono y se quedó sentada en el suelo. No podía creer lo que estaba pasando, su amiga muerta, en parte, tal vez por su culpa, Francisco frío y calculador, tal vez algún día ella llegará a pasar lo que su amiga había vivido, y ella sabía que era débil.

Estefanía, después de despedirse de su amiga Lucía, cogió el coche y se fue a un edificio que estaba en construcción, subió a la planta número 13, era un número que siempre le había gustado.
El edificio tenía unas vistas preciosas, se veía un mar inmenso, azul, tranquilo, relajante, se sentó en el borde, encendió un cigarro, y disfrutó de sus últimas caladas, miró al cielo, pensó en su madre que le estaría mirando,
rezó, pidió perdón a su hijo, se levantó, cerró los ojos y se tiró al vacío. Esta vez no podía fallar, todo aquello tenía que terminar, ella sintió por fin tranquilidad y paz.

Una semana después, se encontraron el cadáver de Lucía, ahorcada, en un edificio de trece plantas, en su bolsillo se encontró un folio doblado, en el que ponía: Estefanía fuiste mi amiga desde siempre y no quiero dejarte sola, el número trece nos separó y el número trece nos volverá a unir.


36 comentarios:

  1. Hola Martha, andando se lleva el camino y escribiendo aparecen los temas... busca en tu corazón por los rincones esas emociones escondidas que habrás de convertir en juegos de palabras...

    Bueno, también puedes coleccionar algo mas ya sabes que comentarios e inspiración los obtienes visitando blogs como los de tus amigos de PTB saludos.

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    1. Hola cielo gracias por estar aquí, aprecio mucho el comentario que me pusiste en Facebook y estoy escribiendo de nuevo el texto, me pase por tu blog pero desde el móvil de momento no me deja comentar, cuando este en el ordenador lo pongo en mi blog y así si puedo comentar Besitos

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  2. Me deja preocupada esta entrada. La mujer atormentada que debe escapar y no sabe cómo, quiere terminar con una vida que no le gusta, pero hay otras formas, rodearse de gente amiga, salir del oscuro pozo antes que abandonarse, el hijo es su motivo para vivir, nunca debió morir porque con ella se llevó los sueños y la ilusión del hijo.
    Besos mi querida amiga Marta.

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    1. Pues te doy la razón por el hijo tenía que haber seguido hacia delante. Besitos reina

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  3. Poco a poco se llega a la cima. No de un solo paso. Seguro que cuanto más escribas, mejor te saldrán los relatos. No es fácil crear uno, pero el día menos pensado encuentras, ves o lees algo en tu entorno que te inspira y de forma mágica las palabras fluirán a través de tí.
    Triste historia de una triste realidad.
    Muchos besos!
    Te animo a que no dejes de escribir NUNCA.

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    1. Hola BOMBOM yo esta fatal, me han dado en Facebook un montón de consejos y voy a intentar arreglarle muackkkk

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  4. Genial, como siempre, buen relato, me gusta, algo triste, sigue escribiendo . Un beso

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    1. Hola bella, pues si hoy hablaba con Frank que sólo me salen cosas tristes pero bueno son etapas muackkkkk

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  5. Felicidades por la entrada Marta, un saludo.

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    1. Gracias Jesús y vengaaaaa el último empujoncito para ganar el concurso de 20 minutossssss muackkkk

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  6. Un escalofriante relato sin duda alguna con reminiscencia "reales" dónde esa realidad se planta en medio de la escena para enseñarnos a todos que nunca se debe dejar de luchar pues siempre hay (o habrá) algo por lo que merezca la pena luchar. En este caso nuestra protagonista decide no hacerlo y comete el peor error de su vida; dejar en manos de un cobarde y completamente indefenso a su hijo. ¿Qué será ahora de él? ¿Qué patronos o enseñanzas le darán ahora? Muchas preguntas para tan pocas respuestas.
    Muy bien, Marta. Nos das una visión esplendida de lo que puede llegar a sufrir una mujer maltratada y humillada, cuando las hacen sentirse inútiles y despreciadas.

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    1. Gracias Frank, es curioso, mira cuando estaba sola con mi mama, lo pase fatal por la enfermedad de mi madre, y pensé muchas veces en suicidarme pero no tenía fuerza por no dejarla sólita a ella, ahora veo la vida digamos diferente jamás se me ocurriría hacerlo por mis hijos, creo que siempre hay que pensar en el bien de ellos. Besitos

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  7. El relato está muy bien, hay que pulirlo un poco, pero a todo se aprende si se le ponen ganas y corazón.
    De lasríticas se aprende, así que no desestimens ninguna.
    En general me ha gustado, de verdad.

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    1. Chary había que pulirlo mucho jijiji aún así seguro que tiene muchos errores pero lo arreglé lo que pude muackkkk bella

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  8. Este relato me dejo pensando por un momento y en verdad te felicito porque en el se muestra una realidad que muchas personas viven a diario; parecen felices pero nadie sabe que lo que ven es una mascara donde ocultan todo su dolor y que al intentarse suicidar hay que tener cuidado especial para con esas personas(lo volverán a intentar)

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    1. Hola Luis, pues la verdad que si es triste el ser humano es un misterio, Besitos y gracias por estar aquí

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  9. Hola Marta. Aquí estoy leyendo tu relato y me gusta. Seguimos en contacto.

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    1. Hola Alfonso cielo... Hoy me lío a seguir leyendo tu blog que me gusta mucho muackkkkk

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  10. A escribir también se aprende y tú eres lista a más no poder. Sabes que soy seguidora tuya desde el principio y llevas una evolución increíble. Harás lo que te propongas.
    Besos

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    1. Gracias bella, tu si que escribes bien, mi BOMBOM espero que ganes el concurso al que te has presentado muackkkkkk

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  11. De horroroso nada, es triste si, pero cuando alguien escribe algo, que otros, al leerlo les mueve los sentimientos, transmitiendo emociones, tan mal no puede estar no?? bueno es mi opinión, y ademas estoy segura ,que cada vez lo harás mejor y mejor y mejor.Un besazo y animo,sabes que me gusta leer lo que escribes y desde que empece a hacerlo has mejorado un montón. Muaksss!!

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    1. Gracias May se que siempre estas aquí y te lo agradezco Besitos

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  12. Un triste relato, pero muy a pesar nuestro, forma parte de esta sociedad, no sabemos que pensamientos invaden a una persona cuando decide hacer una cosa como esta, por su parte muy cobarde a mi entender pero la tristeza, la propia destrucción interior hacen que las ideas y pensamientos se trastornen y se vuelva todo negro, sin salida, sin futuro, sin ilusiones, felicidades por este relato bst guapa

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    1. Gracias María, pues si los sentimientos del ser humano son digamos muy " extensos " hablando en general últimamente se oyen unas cosas que no tienen ninguna explicación entendible, yo creo que cada vez el ser humano esta más triste, no se sí es por la crisis o porque nos estamos volviendo malos, Besitos

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  13. Me gusta, Marta. Nos has guiado por distintos caminos y has llegado a un buen final. Aquí no se trata de juzgar a los personajes, sino del efecto que puede causar el texto, y lo principal es que nos pone a pensar...
    Un abrazo.

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  14. He llegado hasta aqui... puedo decir que me atrae y me gusta.

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    1. Gracias Karlos por la visita y tus palabras, un saludo

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  15. ¡Hola, Marta!

    Escalofriante relato... con lo bonito que es el nº 13 y la fama de desafortunado que se empeñan en darle algunas personas, ¿verdad?

    En fin, sólo me pasaba por aquí a visitarte y de paso, te dejo mis 5* para los Premios 20 Blogs.

    ¡Suerte en el concurso y te invito también a conocer mi "espacio sisino" en http://lilithreinaasesina.blogspot.com.es/! ;-)

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    1. Gracias Lilith, suerte en el concurso y por supuesto que me pasare siempre devuelvo las visitas muaxkkkkk

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  16. ¡Vaya relato! Se ve que también tienes mano para narrar historias... buen trabajo, me ha gustado mucho. :-)

    >>>>> atlantis2050.blogspot.com <<<<<

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  17. Llego tarde, pero llegué...muy buen relato, triste, sí, pero muy bien pergeñado.
    Gracias, chica por compartir y por tu entrada en m blog.
    Fuerte abrazo.
    Leonor.

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    1. Bella nunca es tarde para leer un blog, lo bueno de las letras es que no se las lleva el viento, muackkkkkk

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  18. HOla wapa no sabia que tenias blog , ya voy a seguirte tambien por aqui, muchos besazossss y buena entrada.

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  19. Hola!! Acabamos de encontrar tu blog y te seguimos desde ahora! :D Ojalá que también te guste nuestro espacio!! Un abrazo fuerte! :)
    www.melodiasporescrito.com

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